Entrevista a ABROJOS. COLECTIVO DE EDUCACIÓN POPULAR

www.abrojos.org; info@abrojos.org; www.agencia-anita.com.ar
Facebook: Anita, Telecentro Educativo Raco
Twitter: NoticiasAnita

1- ¿A que se dedica la organización, experiencia de la que formas parte?
Abrojos es un colectivo de educadores que desarrolla prácticas de comunicación/ educación popular en articulación con otras organizaciones y con políticas públicas desde la mirada de los derechos humanos.
Nuestras intervenciones tienen que ver a veces con lo que se considera tradicionalmente “capacitación”, porque coordinamos talleres destinados a jóvenes, docentes, periodistas y también a integrantes de radios comunitarias y a facilitadores territoriales de programas estatales. Tratamos de no dedicarnos al “tallerismo”, es decir no ser llamados para dar talleres sino encarar proyectos que incluyan talleres como parte de una estrategia de intervención local con participación comunitaria.
Gran parte de nuestra energía se concentra en intervenir desde la producción: elaboramos materiales de comunicación tanto en audio como en gráfica y audiovisual para reflexionar sobre las temáticas que nos preocupan y para que puedan ser utilizados por educadores y comunicadores en cualquier lado. Hemos editado un manual de comunicación y periodismo para el trabajo comunitario, un librito de entrevistas sobre radio, otro sobre derechos de los niños y niñas, un CD en el que a través de dramatizaciones se enseña a hacer radio, y dos CD con spots, informes y dramatizaciones vinculadas con derechos de la infancia. En 2007, a 10 años de la muerte de Paulo Freire compilamos un librito con artículos en homenaje a su obra. Participaron compañeros de varios lugares del país.
También nos proponemos ayudar a crear medios de comunicación comunitaria en diversas comunidades, y en particular en la que tenemos nuestra sede, que es Raco, un pueblo de 3000 habitantes ubicado a 60 kilómetros de la capital provincial. Allí este año esperamos montar la radio comunitaria, un anhelo que tenemos desde el primer día, pero que no habíamos concretado porque todavía no habíamos logrado consolidar un grupo. Hoy podemos decir con orgullo que los niños con los que comenzamos a trabajar hace cinco años, hoy jóvenes, estarán al frente de la experiencia.
Además procuramos la sistematización de saberes a partir de la práctica, con la presentación en eventos, jornadas, seminarios y congresos académicos de comunicación. Tenemos un sitio web en el que intentamos dar cuenta de nuestras reflexiones y prácticas.
En cuanto a espacios de articulación, pertenecemos al Nodo de Televisión Digital de Tucumán y hemos impulsado la creación de la Ronda por nuestros Derechos, un grupo de 25 instituciones y organizaciones que trabajan en torno a los derechos de la infancia en nuestra provincia. Nos hemos sumado a la Feria de Políticas Sociales, un espacio de coordinación entre las distintas políticas relacionadas con derechos, que realiza un evento con muestra, juegos, información y charlas temáticas cada tres meses en distintas localidades.
Desde hace unos meses, además, llevamos adelante la Agencia de Noticias Sobre Infancias de Tucumán, Argentina (ANITA), desde la cual producimos noticias sobre infancia desde el paradigma de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de Derechos, vigente desde 2005 a nivel nacional y 2008 en la provincia. Con ANITA distribuimos a periodistas, ONG, funcionarios, docentes y gente en general un boletín semanal, y ponemos a disposición audios y videos. La idea central es ayudar a incorporar la mirada de los derechos en el tratamiento de las noticias de los grandes medios y también en los comunitarios, donde a veces falta.

2- ¿Cuánto hace que viene trabajando?
En 2007 comenzamos con una práctica educativa concreta: un taller de periodismo que coordinábamos en la Escuela Gaspar de Medina, de Raco, con cuyos integrantes editamos la revista Periodistas Escolares que aún se publica. En 2008 comenzamos un programa de radio sobre derechos de los niños y niñas con estudiantes de 20 escuelas de varias localidades; En 2009 conformamos la Red de Jóvenes Comunicadores de Tucumán con los chicos que venían participando, y en 2010 sumamos además el trabajo de acompañamiento a la conformación de 13 radios comunitarias nuevas que se crearon en distintos pueblos tucumanos. Además creamos un Telecentro Educativo en el que se dictan cursos de computación y se accede a Internet. También la Biblioteca Popular Paulo Freire que actualmente tiene 3000 libros y un centro cultural con talleres varios abiertos a la comunidad. En 2009 tramitamos la personería jurídica y ahí se consolidó el nombre Abrojos. Colectivo de Educación Popular.

3- ¿Qué rol juega la comunicación dentro del trabajo comunitario que desarrollan?
Durante estos cinco años hemos desarrollado diversos proyectos, siempre en la línea de trabajar en el campo de la comunicación y los derechos humanos.
Todos los proyectos tienen que ver con comunicación y educación, tanto como campo de conocimiento e intervención como en su dimensión como herramienta. Entendemos que todo proceso de educación es comunicacional en tanto se basa en relaciones simbólicas, de intercambio, de disputa de sentidos; y todo proceso comunicacional es educativo en la medida que nos transforma como sujetos.

4- ¿Qué desafíos y oportunidades les plantea la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual?
Hemos participado en el debate y apoyamos la sanción e implementación de la Ley porque la consideramos un avance fundamental para una comunicación más democrática. Desde la definición de la comunicación como derecho, hasta la distribución del espectro entre sectores con y sin fines de lucro –público y privado-, pasando por la estimulación a la producción local, esta legislación era imprescindible para ponerse a tono con la democracia.

No somos de la idea de que se multipliquen medios locales porque sí, sino de que se armen aquellos que las comunidades necesiten y puedan gestionar.
Como toda Ley, la 26.522 depende de las políticas que se implementen para cumplir su espíritu. En este caso el fomento a la TV digital, la posibilidad de tramitar permisos y licencias para las radios comunitarias y los subsidios para proyectos culturales que existen desde distintos organismos, son buenas señales de que la política puede dar fuerza a la Ley.
Desde el Nodo de TV digital, por ejemplo, se desarrollan proyectos audiovisuales y se pretende crear un mercado para la televisión que tenga rasgos locales, que se puedan expresar voces tucumanas, sin que esto implique un folklorismo.
El desafío principal es encontrar una dinámica de articulación entre el Estado y las organizaciones que consolide la letra de la ley en las prácticas. Por un lado hay que construir niveles de autonomía política y de agenda para la sociedad civil pero al mismo tiempo ayudar a fortalecer las políticas públicas, generando un diálogo en el que aprendamos mutuamente y produzcamos contenidos interesantes, nos formemos técnicamente para hacer productos de calidad en los lenguajes sonoro y audiovisual, y sistematicemos conocimientos a partir de esa experiencia.

5- ¿Qué cosas debería saber alguien que trabaje desde la comunicación en experiencias comunitarias?
Los saberes y las necesidades de conocimientos aplicados son siempre dinámicos y se deben a los contextos concretos en los que se llevan a cabo las prácticas y las estrategias que despliega una organización. De todos modos podemos afirmar que la capacidad de mirar y significar con profundidad los fenómenos que se ayudan a generar y los datos que arrojan las consecuencias de las prácticas que se protagonizan, son capacidades indispensables de un integrante de una organización de educación y comunicación. Poder interpretar los sentidos educativos de los encuentros y los diálogos para, a partir de ahí, proponer una solución comunicacional que sirva para la difusión, la visibilización, la viralización de las vivencias son rasgos propios de los educadores de esta época en que la importancia social de las acciones no solo reside en hacer, sino también en mostrar lo que se hace. Podemos poner como ejemplo el aprovechamiento de las redes sociales (medios de comunicación que en caso de contar con equipamiento básico como una pc o notebook, una cámara digital, y conexión a internet resultan de muy bajo costo). Una organización debe registrar fotográficamente sus actividades y producir videos, mantener un sitio actualizado, escribir reflexiones que tiendan a sistematizar las prácticas, proponer acciones de escritura a todos los participantes de las actividades que propone la organización, ayudar a que las voces de los protagonistas encuentren cauce en las herramientas de difusión. Y multiplicar esos productos en las redes sociales. También desarrollar gacetillas de prensa y acercarles material informativo a trabajadores de los medios de comunicación de manera permanente, etc.

6- ¿Que esperan que un graduado universitario en ciencias de la comunicación aporte a una experiencia como la de ustedes?
Casi todos los integrantes de Abrojos provienen de carreras de Comunicación. De alguna manera la formación de los fundadores da una impronta fuerte al grupo. Algunos hemos estudiado en la UBA y cursado la orientación en procesos educativos, aunque la mayor parte de la formación como educadores populares la hemos forjado en otros espacios.
Un graduado de comunicación tiene mucho para aportar en la medida que nuestros proyectos pretenden indagar en los campos de la comunicación, la educación y los derechos precisamente como campos, no como meras herramientas, aunque también los aspectos técnicos, como la redacción, la elaboración de guiones, la grabación de videos, la construcción de programas radiales también son parte de nuestro hacer.
Uno de los desafíos fundamentales para la práctica es la comprensión y el abordaje político del trabajo comunitario, en el que se articulan actores sociales locales, provinciales, nacionales, realidades muy específicas que dialogan con políticas públicas y con tradiciones organizacionales de los territorios. Comprender comunicacionalmente todas esas articulaciones y abordarlas en su complejidad es algo que puede aportar un egresado de comunicación que defina educar su manera de intervenir en la realidad social en sentido transformador.

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